New York Yankees: demasiado viejos como para dejarlo ahora

l gran Imperio del Mal afronta unos años de transición con una plantilla muy mayor, y por lo tanto muy sobrepagada, que se resiste a dejar su hueco a los más jóvenes.

Hasta los mejores tienen que pasar por épocas en las que las cosas no salen. O, quizás, que hayan sido los mejores es lo que obliga a tener que pasar por estos periodos en los que hay que aguantarse y ver como las viejas leyendas siguen jugando aunque ya no sean capaces de amontonar victorias como antaño.

Los New York Yankees son el gran imperio de la MLB. Para la mayoría de personas que no son seguidoras de este equipo, son el Imperio del Mal. Directamente. Al igual que el resto de imperios deportivos de otras competiciones, son conocidos por gastar a manos llenas y por abusar de su posición de poder para conseguir siempre a los mejores agentes libres y competir por el título casi todos los años.

Pero ahora mismo son presos de su pasado reciente. Sus grandes triunfos no son de ayer, precisamente, y, sin embargo, en su plantilla se juntan jugadores que están en el lado malo de la treintena. Cuando no de la cuarentena, como Alex Rodríguez, que se va a los 41 años y no tiene previsto dejar de jugar a esto en el futuro inmediato.

Como estamos hablando de peloteros que han sido monumentales no sólo es que sean mayores, sino que tienen unos contratos impresionantes que remiten a su pasado y a su gloria.

El problema es que su desempeño ya no es el de entonces. Faltaría más, claro, que el Padre Tiempo sigue imbatido y todos y cada uno de nosotros, incluso las leyendas del béisbol, han de ver como sus capacidades físicas declinan.

Los Yankees han optado, en este periodo, digamos de ‘entreguerras’, por adoptar un perfil bajo. O, al menos, todo lo bajo que puede ser el perfil en los ‘Bronx Bombers’. Su objetivo, por supuesto, siempre serán las World Series, pero en vez de seguir gastando como si no hubiese mañana han puesto el pie en el pedal del freno y se han dedicado a pequeñas mejoras puntuales en la plantilla mientras el núcleo duro del equipo sigue formado por los Rodríguez, Teixeira, McCann o Beltrán.

A nadie se le escapa que la estrategia es decir adiós a todos estos jugadores en el próximo par de años, jubilarles con honores y aplausos, y reservar una gran cantidad de dinero, algo que siempre sobra en los Yankees, para acometer fichajes igual de descomunales para las grandes figuras del futuro, los Bryce Harper, Manny Machado o Mike Trout de turno.

Mientras tanto, eso sí, estos señores venerables metieron al equipo en playoff el año pasado. Por si acaso olvidamos que siguen siendo los Yankees y que nunca se les puede borrar.

El detalle histórico

27 títulos de las World Series. 40 presencias en las gran final. Hablar de los New York Yankees es hablar de la MLB. Desde principios del siglo XX, desde los felices años 20, tan sólo han faltado a su cita con las World Series en una década… precisamente en la que nos encontramos; desde el año 2009 no son capaces de meterse en la pelea final por el anillo. Son muchos años para esta franquicia, cuyos dos únicos finales posibles cada temporada es título o fracaso. No es su mejor era, pero volverán. Siempre lo hacen.

Las tres claves del equipo

1. Seguir ganando la batalla al Padre Tiempo. Dicen, y aciertan, que el Padre Tiempo está imbatido, que aún nadie le ha derribado, pero estos Yankees desafían la vieja ley universal, que no admite relatividades, año a año. Algún día se acabarán ¿no?

2. Ese monstruo de tres cabezas que es el bullpen. La llegada de Aroldis Chapman a un grupo que ya contaba con dos estrellas como Andrew Miller y Dellin Betances hace de esta unidad la más temible de todo el equipo y la verdadera fortaleza del mismo.

3. Masahiro Tanaka. La rotación titular de pitchers de estos Yankees deja muchas dudas, pero las sensaciones cambiarían si Tanaka se pareciese al que comenzó la temporada 2014, un tipo que llegó de Japón con vitola de ídolo supremo… y que cumplió con las expectativas.

Lo mejor:

1. La veteranía de A-Rod, Teixeira y compañía, que se las saben todas.

2. Un bullpen extraordinario que les ganará muchos partidos en las últimas entradas

3. El potencial de Luis Severino, del que se espera que se convierta en una estrella.

Lo peor:

1. La veteranía de A-Rd, Teixeira y compañía. No pueden ser eternos y algún día se acabarán.

2. La rotación titular de pitchers, dependiente del brazo de Masahiro Tanaka.

3. La presión, siempre alta en el Bronx, por ganar en un equipo que no es élite.

Pepe Rodriguez Rodriguez

PEPE RODRIGUEZ RODRIGUEZ

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