Los Angeles Dodgers: ganar la división no es suficiente

Los Dodgers han ganado su división los últimos tres años, pero eso no es suficiente para un club que una vez más tiene aspiraciones máximas.

La historia de la Major League Baseball no puede entenderse sin la presencia de Los Ángeles Dodgers. Desde sus inicios en el barrio neoyorquino de Brooklyn, esta franquicia ha sido una de las más emblemáticas de la competición y su importancia es fundamental a la hora de contribuir de manera decisiva en el principio del fin de la segregación racial, con el debut del mítico Jackie Robinson en 1947.

Sin embargo, a pesar de todos estos antecedentes, el equipo no termina de alcanzar la Tierra Prometida, que no es jugar la final sino ganarla. Los Dodgers no ganan el título de las Series Mundiales desde que Ronald Reagan estaba en la Casa Blanca y ya ha llovido bastante desde entonces.

Si a todo esto se le suma que, con la llegada del grupo liderado por Mark Walter y cuya figura más mediática es la de Magic Johnson, se ha convertido en el representante más actual del Imperio del Mal, sustituyendo a los New York Yankees en ese dudoso honor. Esos enormes presupuestos y la impresión de “ningún jugador está fuera de las redes de los Dodgers”, ha hecho mucho daño en la imagen que tiene este equipo en el colectivo, convirtiéndose en un equipo antipático hasta cierto punto.

Lo que nadie puede negar es que los Dodgers es un equipo con magnetismo, del que se continuará hablando y, no sólo por su protagonismo en el mercado, sino porque se trata de un equipo interesante, con potencial, pero al que siempre le falta algo. Ese algo es llegar al gran baile y ganarlo.

Resulta paradójico que los Dodgers, con una superestrella como Clayton Kershaw, no hayan conseguido triunfar en octubre, pero es que ganar en ese mes es tremendamente difícil y los angelinos no han sido capaces de dar con la tecla. Don Mattingly no lo logró en los últimos años pese a ganar la división y, con el cambio por Dave Roberts, se espera que eso se consiga.

Más allá de la gran profundidad de la plantilla, que es uno de sus puntos fuertes y esto es muy importante en la maratoniana temporada regular de la MLB, si hay un jugador que ejemplifica el potencial de este club es el cubano Yasiel Puig. Cuando debutó en la competición, los Dodgers pensaban que tenía un potencial MVP en sus manos y, desgraciadamente para sus intereses, eso es lo que ha terminado siendo, potencial por diversos motivos.

De todas formas, este veterano grupo de jugadores ha estado en mil batallas, y con la inyección de savia nueva personificada en Corey Seager, cualquier cosa es posible. Incluso ganar el título del mundo.

El detalle histórico

Los Dodgers son una de las franquicias emblemas del deporte norteamericano. Fueron fundados en Brooklyn, en el año 1884, y estuvieron unidos a la esencia de Nueva York hasta 1957; entonces se fueron a Los Angeles y rompieron el corazón de toda una ciudad, al menos de todo el barrio de Brroklyn. Las heridas no se curaron ni rápido ni sin dolor. Durante toda su historia han ganado seis veces las World Series, la última vez en 1988, y han participado 21 veces en la gran final representando a la Liga Nacional.

Las tres claves del equipo

1. La profundidad de la rotación de pitchers. Los Dodgers han perdido a Zack Greinke, que es irremplazable. Sin embargo han decidido tomar el camino contrario al que les caracteriza y han aportado profundidad en el puesto en vez de ir a por otro as.

2. La llegada de Corey Seager. El mayor favorito a rookie del año se va a establecer como titular ya mismo en la línea de bateo de estos Dodgers. Seager está considerado como la mejor promesa del mundo del béisbol y aportará una muy necesitada dosis de juventud al equipo.

3. Con la bajada de sueldos disminuye la presión. No me entendáis mal, siguen siendo la plantilla mejor pagada de la MLB y se les exige jugar las World Series, pero ya no son el monstruo de 300 millones de dólares de años pasados, y tienen entrenador nuevo. La presión será menor.

Lo mejor

1. Clayton Kershaw, el mejor pitcher de la actualidad y un seguro de vida.

2. Corey Seager y Joc Pederson, dos jóvenes con un futuro inmenso por delante.

3. El regreso de Hyun-Jin Ryu tras su operación en el hombro del pasado curso.

Lo peor

1. Un gasto en salarios de más de 200 millones de dólares sigue siendo una barbaridad.

2. Lo impredecible de Yasiel Puig, lo mismo una estrella que un estrellado.

3. La llegada de un enetrenador novato, Dave Roberts, a un banquillo muy complicado.

PEPE RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ / FERNANDO DÍAZ COBO

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