Argentina – Bolivia: victoria con el gol 50 de un Leo Messi estelar

Con goles de Gabriel Mercado y Lionel Messi de penal, la albiceleste derrotó a Bolivia y sumó seis puntos en la doble fecha de eliminatoria.

Con goles de Gabriel Mercado y Lionel Messi de penal, Argentina derrotó a Bolivia y sumó seis puntos en la doble fecha de eliminatoria y escaló a la tercera posición de la clasificación. Messi alcanzó su gol 50 en la albiceleste y redujo a cuatro tantos la distancia con Gabriel Batistuta, el máximo anotador de la historia de su selección.

Argentina no tuvo inconvenientes en superar a una tibia Bolivia, con un Messi sublime que fue el gestor de todas las jugadas de ataque de su equipo. De su zurda se generaron las mejores chances de la albiceleste, que mejoró en este encuentro respecto a la imagen que había mostrado en su victoria frente a Chile (1-2).

A los veinte segundos, Argentina tuvo dos chance claras en los pies de Éver Banega y de Ángel Di María, pero el gol fue contenido por el vértice del travesaño de Carlos Lampe. Pudo haberse convertido en el gol más rápido en la historia de la selección argentina. Y la única resistencia que ofreció el equipo de Baldivieso fue ejecutar el plan de agrupar las líneas bien cerca del área propia, y defenderse con diez jugadores en esa zona.

Bolivia no fue rival para Argentina

Por ese planteamiento amarrete del equipo boliviano,Argentina jugó la mayor parte del partido en campo rival. Tuvo siempre el control de la pelota, y generó una buena cantidad de situaciones mal ejecutadas. Bolivia interrumpía el partido generando las faltas. Y el equipo de Martino se movía incesantemente con la pelota y buscaba asfixiar a su contrario presionado en campo contrario, aunque sin profundidad.

La albiceleste dominaba, y un Messi sublime encontraba los espacios en el centro del campo para derribar la muralla boliviana. Escondía la pelota y en varias ocasiones dejó en ridículo a los tres jugadores contrarios que intentaron inútilmente controlarlo.

Mascherano y Biglia recuperaban la pelota con solvencia, y la hacían circular hacia los laterales para abrir la cancha para Rojo, que se proyectaba por el sector izquierdo.

A los diez minutos, se encendió Messi, quien levantó la cabeza después de conducir unos metros la pelota y encontró a Rojo, quien generó el mano a mano de Higuaín con el defensor boliviano, y el arquero rechazó al córner la pelota.

Pero nuevamente fue el defensor Gabriel Mercado, el insólito goleador de esta doble fecha de eliminatorias, quien abrió el marcador. Ya le había dado la victoria a la albiceleste frente a Chile, y volvió a ratificar su gran momento en la red en el partido de hoy. Un estupendo pase de Messi para Higuaín, quien hizo la diagonal del medio hacia afuera, y, sin espacio para rematar, le levantó la pelota por arriba a Mercado, quien ejecutó el gol.

Di María hacía el esfuerzo de colaborar en la conducción con Messi, pero un golpe lo sacó del partido y debió ingresar en su lugar Ángel Correa.

Tuvo su chance de aumentar el marcador Lionel Messi de tiro libre, aunque su disparo se fue apenas desviado por sobre el travesaño. Y sin imaginarlo, el árbitro Valenzuela creyó ver penal en una maniobra individual de Banega, quien se trabó solo. Y sancionó la falta que Messi transformó en gol desde el punto de penal; el primer tanto del mejor jugador del mundo en esta eliminatoria: el gol 50 en la selección argentina para ponerse a cuatro de Gabriel Batistuta, el máximo goleador de la celeste y blanca; y aumentar su cuenta personal a 499 goles en su carrera.

El crack blaugrana vivía su noche de reestreno a lo grande. Y la gente en las tribunas se entusiasmó con su soberbia actuación. ¨Vení vení canta conmigo, que un amigo vas a encontrar, que de la mano de Lionel Messi todos la vuelta vamos a dar¨, lo alentaron desde la grada.

Argentina pudo marcar el tercer gol antes de irse al descanso, cuando Banega y Correa generaron una doble pared con Messi, quien no llegó a conectar el remate para pegarle de cabeza. Y el delantero rosarino generó minutos después la chance más clara de Higuaín en el partido, que el delantero del Nápoles no pudo transformar en gol.

Si Messi no aumentó el marcador fue por lo bien ubicados que estuvieron los defensores bolivianos para contener los disparos del mejor jugador del mundo.

El show de Messi continuó en el segundo tiempo. Ya a los quince minutos, con la pelota pegada a la zurda eludió a tres defensores enganchando de derecha a izquierda y llegó hasta el arco rival, pero no pudo rematar. La acción fue de tal belleza que la gente volvió a pararse y dedicarle el ¨Messi, Messi¨.

La Argentina encontraba el cambio de ritmo con Banega, Messi y Correa, que buscaban a Higuaín pivoteando en el área boliviana. Y la presión asfixiante de su medio campo con Mascherano y Biglia bloqueaba la salida de Bolivia, y el partido continuó jugándose en el área del equipo de Baldivieso.

El Kun Agüero ingresó a quince minutos en reemplazo de Gonzalo Higuaín, de buen partido, quien se retiró aplaudido por el público. Messi pudo convertir de tiro libre a los veintisiete minutos, y desvió Lampe.

Sobre el final también tuvo su chance el Kun Agüero, quien eludió bien al defensor y quedó mano a mano con el arquero, pero Lampe le contuvo el remate.

Argentina pudo haber goleado, pero no tuvo la precisión que necesitó en la definición. El equipo delTata Martino, con la victoria frente a Bolivia, consiguió el objetivo que se habían trazado: sumar seis puntos en la doble fecha de eliminatorias (consiguió los primeros tres frente a Chile) para llegar a la Copa América Centenario clasificado al Mundial de Rusia.

Correa fue el socio de Messi por la lesión de Di Maria

El jugador del Atlético, Ángel Correa, tuvo un buen partido frente a Bolivia. Se ubicó en ocasiones como alero derecho, y conectó bien con Messi para generar peligro en el área boliviana.

Angel Di María tuvo que retirarse por un golpe a los veinte minutos del primer tiempo y su lugar fue ocupado por Correa, quien se sumó al ataque para acompañar a Leo y a Higuaín.

El delantero retrocedía en ocasiones para recibir cerca de Biglia y ofrecerse también como alternativa de pase para colaborar con La Pulga, pero también picaba al espacio para desequilibrar en el uno contra uno.

A los catorce minutos recibió un gran pase en profundidad de Banega, y enganchó hacia adentro del área para gestar su remate que fue bien contenido por el arquero Quiñonez.

Una gran conducción del delantero, que le abrió la pelota a Banega para que defina cruzado, terminó alejándose del segundo palo.

Verónica Brunati

VERÓNICA BRUNATI – AS.COM

Compartir