Millos pierde en Brasil pero su juego ilusiona para remontar

Pese a la derrota, el debut de Russo dejó buenas sensaciones. El equipo  debe ganar por dos goles en El Campín para avanzar a la Fase III de la Copa Libertadores.

Tres minutos y 23 segundos. Ese fue el tiempo que demoró Atlético Paranaense en cruzar la mitad de la cancha en el arranque del partido. El dato demuestra el carácter, la decisión y la concentración con la que Millonarios afrontó su debut en la Copa Libertadores 2017, torneo al que regresó luego de cuatro años.

El equipo sorprendió en el Arena da Baixada con un arranque vertiginoso. Control de pelota, apertura de cancha, dos tiros de esquina y un posible penal a favor por mano dentro del área. Todo eso pasó entre el pitazo inicial y la primera pelota que tocó Nicolás Vikonis.

Millonarios fue un equipo serio: ordenado en el primer tiempo y atrevido en el complemento, después del 1-0. En Curitiba mostró los primeros trazos del estilo que pretende Miguel Ángel Russo, quien debutó oficialmente: equipo corto entre líneas, compacto, con salida por los costados, circulación efectiva del balón y transiciones rápidas de defensa a ataque.

El módulo empleado por Millos fue 1-4-3-3 (por momentos fue 1-4-2-3-1). El mejor del cuarteto posterior (pese a cometer el penal que convirtió Grafite) fue Pedro Franco; hizo un primer tiempo impecable (salvó la valla tras una mala salida de Vikonis, quien se reivindicó evitando el 2-0 a los 87′). El más flojo fue Machado, a quien se le vio confundido y algo nervioso defendiendo (lo hizo mejor pasando al ataque). Por su banda siempre llegó Paranaense.

En la mitad de la cancha jugaron Henry Rojas, John Duque y ‘Carachito’ Domínguez. Fue la mejor línea del campo. Hubo marca, equilibrio, posesión y cambio de ritmo. Duque, como eje, sacó al equipo y lo llevó desde sus botines. Era su debut con un club grande y en un torneo internacional, y jugó como si llevara toda la vida en Millonarios y tuviera 50 partidos en Libertadores. Sin duda, el mejor de los embajadores.

Adelante aparecieron Núñez (derecha), Del Valle (centro) y Quiñones (izquierda).Maxi, en lo suyo, desbordando y centrando. Del Valle tuvo pocas posibilidades para marcar. Quiñones -el otro debutante- aportó poco en ataque pero cumplió tácticamente.

Eliser salió por David Silva con la idea de generar más fútbol y llevarle la pelota a los de arriba. Lo hizo bien, al punto de que después del 1-0 Millos fue el dueño de la pelota, la intención y las llegadas. A los 72′, luego de una gran pared con Domínguez, Silva -salió después por un golpe- tuvo el empate en sus pies pero el palo le negó el gol.

Paranaense se replegó en su campo y le cedió la iniciativa al rival. Su intención fue administrar el resultado y apostarle a la salida rápida de Grafite, peligroso en cada movimiento. En los minutos finales, Russo mandó al campo a Enzo y a Cristian Arango (otro debutante) para buscar la igualdad que nunca llegó.

El 8 de febrero es la vuelta en El Campín. Millos necesita un gol para llevar la serie a los penales y dos para avanzar a la Fase III de la Libertadores. En Brasil ya mostró su estilo y sus intenciones. Ahora solo falta que lleguen los goles. Se perdió por un penal pero hay motivos para ilusionarse con remontar y avanzar.

William Rodríguez

William Rodríguez – As.com

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