Klay Thompson resucita y los Warriors empiezan a asustar

El escolta ha recuperado su mejor versión para unos Warriors que están ahora mismo en el mejor rating ofensivo de toda la historia de la NBA.

Nos quedamos con sus malos primeros partidos, las derrotas estrepitosas contra Spurs y Lakers y algunos triunfos cuestionables, sin rastro del equipo dominante que esperábamos de forma exprés y con una mezcla de la obvia adaptación a Kevin Durant, la añoranza de algunas piezas (Andrew Bogut…) y la resaca de las fatídicas Finales 2016. Pero el caso es que los Warriors están 12-2, suman ocho triunfos seguidos y han saldado una gira complicada por el Este, cuatro partidos en seis días, en 4-0 y con un +20,5 de diferencia media.

Andábamos tan a vueltas con los problemas esenciales (adaptación, rotación corta, defensa interior) que podía tener un equipo por lo demás aterrador que no ha sido tan analizado el obvio proceso de encaje y puesta a punto que ha circulado ante nuestros ojos en menos de un mes de competición. Tras los ataques espasmódicos e individualistas del inicio de temporada, ya ocho partidos seguidos (igualando el tope de la temporada pasada) con al menos 30 asistencias y un promedio de 30,9 que deja más de cinco por detrás al siguiente (Atlanta Hawks: 25,1). Y es obvio que sin Bogut y Ezeli y con un pívot como Pachulia el aro queda mucho más desprotegido. Pero también lo es que los Warriors son ya cuartos en tapones por partido (6,1) y que están reconstruyendo su defensa sobre su ya clásica actividad constante de cambios de asignación y la aparición de los forwards como intimidadores a veces inesperados: Iguodala, Durant y un Green cada vez más cómodo otra vez como ancla del small bally en plena campaña para ser Defensor del Año.

 Los Warriors meten 117,1 puntos por partido, 7,1 más que los Clippers (110). Y tienen un rating ofensivo que estaría ya a temporada completa, en cifras de Basketball Reference, en el mejor de la historia: 116,7 por el 115,2 de los Bulls en la temporada 1995-96. El segundo del actual curso, los Clippers, marchan en 113,9. Tras titubeos inesperados, los Warriors ya están rondando el 50% en tiro colectivo (49,4%, también el mejor dato de la NBA) y empiezan a ser, si se presta un poco de atención, mucho más que un ataque total sin mucha protección: en el ecuador de la liga en eficiencia defensiva pero en el puesto 10 si excluyen los minutos de la basura, ya abundantes en los partidos que empiezan a resolver por aplastamiento con una frecuencia cada vez mayor.

Dray Green es definitivamente, recuperadas las sensaciones, el jugador total que necesitaba su equipo (10,8 puntos, 9,1 rebotes, 6,9 asistencias, 2,2 robos y 1,7 tapones). Y la expansión 2.0 de los Splash Brothers acumula ya 73,4 puntos por partido: 26,9 Kevin Durant, 26,1 Stephen Curry y 20,4 Klay Thompson. Ninguno baja del 47% en tiros de un Klay en ascenso: Curry se mueve en el 48% y Durant en un alucinante (ante su rango y selección de lanzamientos) 56%.

El caso de Klay Thompson es especialmente significativo. Después de un terrible inicio de temporada (9/46 en triples en sus seis primeros partidos) se debatió su ajuste tras la llegada de Durant e incluso las posibles bondades de un traspaso. Pero los tiros han empezado a entrar, tenía que ser así, y la perspectiva ya es otra totalmente distinta. Esta es la cruz y la cara de Klay, perfecto termómetro de la marcha de su equipo.

-Seis primeros partidos (4-2 Warriors): 15,8 puntos, 38,8% en tiros y 19,6% en triples

-Ocho últimos partidos (8-0 Warriors): 23,8 puntos, 52,9% en tiros, 46% en tiros.

Juanma Rubio

Juanma Rubio – As.com

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