James está sin protagonismo en la Selección, Argentina el reto

Su último gran partido fue en marzo en la victoria 3-1 al entonces líder Ecuador en Barranquilla. En los tres que siguieron brilló poco. ¿Recuperará su nivel ante Argentina?

La Selección le cambia el ánimo. Tomar el avión desde España hasta Barranquilla le saca las sonrisas que el Real Madrid le niega. En el equipo de José Pékerman es respetado, capitán, siempre titular. En los siete partidos que disputó en esta Eliminatoria jugó hasta el final. La 10 le pertenece y la disfruta. Sin embargo, el nivel que se espera se extravió.

Frente a los chilenos volvió tras la lesión que lo sacó a último momento de la doble jornada anterior contra Paraguay y Uruguay. El técnico lo puso por el centro en una línea de tres con Edwin Cardona y Orlando Berrío por los costados. Le costó encontrarse. Le faltó apoyo de los extremos pero también un poco de rebeldía para ordenar desde la pelota y romper el bloque defensivo a partir de los pases.

La calidad de su zurda en la pelota sigue intacta pero a la Selección no le alcanza. La ansiedad le quita precisión y lo desgasta para desarrollar su juego.

Su último gran partido en esta ronda de clasificación fue el 29 de marzo en la victoria 3-1 a Ecuador. Esa tarde en El Metropolitano fue el líder que se necesita. Con Cardona y Juan Guillermo Cuadrado, su producción ofensiva creció. Le dio el pase gol a Carlos Bacca, participó del tercer gol y pudo convertir en cuatro oportunidades.

“Cuando uno juega y tiene el apoyo de todos, es más fácil», explicó.

Ante Venezuela rindió con el gol que abrió la victoria al final del primer tiempo. Se juntó con Luis Muriel por la izquierda y con Macnelly mucho más cerca, respondió en la generación de fútbol y en el apoyo colectivo que siempre le reconoce el entrenador. Erró un penal en tiempo de adición.

En Manaos contra Brasil apareció poco. Su lanzamiento en pelota quieta le dio el empate parcial con el autogol de Marquinhos al final del primer tiempo. No hubo más. Tampoco le dieron auxilio para arriesgar más y sostener el 1-1 cuando intentó salir en ataque.

El partido con Chile lo mostró lejos de su mejor versión. La Selección necesitó de sus ideas para acercarse al arco de Claudio Bravo que sacó el frentazo de Oscar Murillo que nació de uno de sus cobros de falta. Vale la pena reiterar que su dimensión de crack se limita cuando quienes lo acompañan, deciden mal. James se lanza por las bandas a corregir y pierde su influencia como media punta por donde es más peligroso.

Ante Argentina que fue goleada por Brasil en Belo Horizonte volverá a ser titular. Un punto será necesario para terminar el año en zona de clasificación directa. El respaldo lo tiene. En él confiamos.

Enrique Delgado

Enrique Delgado – As.com

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