Houston Astros: Los aspirantes que llegaron de la reconstrucción

Tras años y años de futilidad y oprobio, en Houston ha emergido de la sima profunda en la que se encontraban y lucen como candidatos a todo.

Entre el año 2011 y 2013 los Houston Astros enlazaron tres temporadas seguidas de más de cien derrotas. Alcanzar el centenar de partidos perdidos en una sola temporada es uno de los mayores oprobios del béisol. Hacerlo tres años seguidos está al alcance nada más que de equipos legendarios. Legendariamente malos, claro.

Pero esa época pasó. Ese proceso de reconstrucción llegó a su fin, y ahora mismo esta franquicia está en pleno proceso de excitación por un futuro que se aventura espléndido.

Es necesario echar la vista atrás a esa oscura etapa para entender lo que ahora sucede en Houston. Durante muchos años la gerencia y la dirección técnica del equipo insistieron en que estaban en un proceso de reconstrucción profundo, y que los resultados llegarían.

La mayor parte de los aficionados se lo tomaron a pitorreo. Los montajes de vídeos, vines, memes con las desventuras de los Astros llenaban internet. Justo lo contrario que su estadio, que mostraba un aspecto desolador noche tras noche. Y no era para menos, de verdad que no

Sin embargo, los Astros, como franquicia, no estaba de brazos cruzados.

En cada traspaso, en cada mínimo movimiento, en cada draft, acumularon una cantidad ingente de muchachos con potencial y con muy buena pinta. Optaron por tener tantas promesas que aunque muchas de ellas fallaran siguieran teniendo donde escoger.

Así, se convirtieron en los posseedores del mejor ‘granero’ de las ligas menores de cualquier equipo de la MLB.

Y han llegado. Vaya que si han llegado. Encabezados por Carlos Correa, un tipo que tan sólo en su año rookie ya ha dejado claro que aspira a ser candidato perenne a MVP y uno de esos que huele a Hall of Fame desde la cuna, los chicos de los Houston Astros han devuelto a su equipo a playoffs, donde no estaban desde el 2005, y han llevado al quinto partido de las ALDS a los que luego serían campeones de las World Series, los Kansas City Royals.

Ya no hay marcha atrás. Ni parada. Han pasado de ser el saco de la risa de la MLB a aspirantes a ganar el anillo. Tampoco es que como franquicia pidan o quieran que se les trate de otra manera. Están cómodos en el rol, probablemente porque se lo han ganado, y abrazan el ser considerados favoritos tras tanto tiempo viendo los toros desde la barrera. Han sufrido tanto, como afición, que el miedo a no cumplir expectativas les parece poca cosa.

El detalle histórico

Los Houston Astros sólo han jugado unas World Series, las del año 2005, y las perdieron contra los Chicago White Sox. Su historia se remonta a 1962, así que no ha sido por tiempo. Sólo otros cinco equipos de la MLB están en ssu misma situación, esto es, sin anillo de campeones, aunque es verdad que los Washington Nationals y los Seattle Mariners están aún peor, pues estos ni siquiera jugaron las World Series alguna vez. No obstante, como queda claro, los Astros son una de las franquicias malditas de la liga.

Las tres claves del equipo

1. Dallas Keuchel. Para todo equipo es importante el rendimiento de su pitcher estrella, pero para los Astros es aún más porque el actual Cy Young de la AL tuvo un año inolvidable… tanto que muchos dudan que pueda repetirlo. Para Houston es capital que lo haga.

2. La llegada de más jóvenes, como puede ser A.J. Reed, de los que pintan a grandes jugadores y aún se mantienen en las ligas menores. Los Astros están en camino de pelear por las World Series y es el momento de apostar a todo o nada con la cantera.

3. El rendimiento de Ken Giles, posiblemente el fichaje estrella del equipo esta temporada.El closer viene para reforzar un bullpen que ha de ser una fortaleza del equipo. Si es así, estaremos ante un grupo con muy pocas fisuras por donde meterle mano.

Lo mejor

1. Carlos Correa es un espectáculo que no debe perderse nadie esta temporada.

2. Una sólida, y joven, rotación de pitchers, encabezados por Dallas Keuchel.

3. Aún quedan jóvenes promesas por explotar de un granero que parece no tener fin.

Lo peor

1. El año pasado no ganaron su división. Pueden estar algo sobrevalorados.

2. Las expectativas son máximas, y no sabemos como responderán a esa presión.

3. La situación en primera base es complicada y veremos como la resuelven.

Pepe Rodriguez Rodriguez

PEPE RODRIGUEZ RODRIGUEZ

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *