Diamondbacks: El deseo de volver a estar en el tablero

El club ha hecho un gran esfuerzo en la agencia libre y en el mercado de traspasos de cara a ser una alternativa viable a Dodgers y Giants.

En una división en la que militan tanto Los Ángeles Dodgers como los San Francisco Giants, la existencia para el resto de equipos debe ser muy complicada debido a la tiranía más reciente por parte de las dos franquicias californianas. Sin embargo, los Arizona Diamondbacks han tenido muy claro que no están dispuestos a someterse a esa situación y que están aquí para ganar o a intentarlo por lo menos.

También entra dentro de la lógica esa renuncia a quedarse cruzados de brazos y pulular entre la mediocridad de su liga. Con un excelente turno de bateo liderado por el estelar Paul Goldschmidt, uno que es capaz de buscarte las cosquillas de diversas maneras y con una maravillosa defensa en casi todos los puestos, era conocido que el aquí y el ahora había llegado para los D´Backs.

Teniendo en cuenta esa situación, se entiende mejor la apuesta por parte de la franquicia del desierto de Arizona. Saben que no cuentan con el mismo potencial económico que sus dos rivales divisionales y, aunque han ido formando jugadores de su cantera y que se han revelado como jugadores de élite, sus movimientos tienen que ser muy calculados para poder ser un factor dentro del Oeste de la Liga Nacional y amenazar la hegemonía de Dodgers y Giants.

Esa apuesta se llama Zack Greinke y el club, después de haber sido rechazado por un Johnny Cueto al que le hicieron una suculenta oferta, decidieron tirar la casa por la ventana y jugárselo todo a una mano con el fichaje de uno de los dos mejores titulares que había en la agencia libre en esta temporada.

Pero el club no se ha quedado ahí. Lo peor que puede hacer uno es quedarse con las ganas y no terminar el trabajo. Con la presencia de un verdadero pitcher número uno que continúa el legado de sensacionales titulares en el desierto como Randy Johnson, Curt Schilling o Brandon Webb, el equipo necesitaba de un pitcher que pudiera ejercer de lugarteniente de lujo para Greinke. El elegido no fue otro sino Shelby Miller, que tuvo un magnífico año en Atlanta y que le ha costado algunas de sus más que notables promesas al club. Una operación que fue muy criticada, pero que le da un joven lanzador que va a estar bajo su control durante no menos que tres años.

Las maniobras no dejan de tener sus riesgos, pero se dice que la fortuna favorece a los valientes y a ese mantra es al que se van a agarrar con uñas y dientes los D´Backs para volver a ser significativos y jugar en los playoffs por primera vez desde 2011.

El detalle histórico

Los Arizona Diamondbacks se fundaron en 1998. No, no está mal el dato; tratandose de béisbol pareciese que el primer nueve debería ser un ocho, pero la verdad es que esta franquicia es de muy reciente incorporación a la MLB. Pero más curioso es, aún, que en el 2001 ganaran unas World Series, las primeras y únicas que disputaron. ¿Qué debieron pensar entonces los aficionados de los Cubs, o los de los Indians, que llevan toda una vida, con una tradición inmensa, tratando de conseguir el gran premio?

Las tres claves del equipo

1. El poderío descomunal de la parte noble del turno de bateo. Tanto Goldschmidt como A.J. Pollock están entre lo más granado de la liga, y son capaces de poner patas abajo un partido en un momento dado. Ambos pueden, y deben, jugar a nivel MVP para que su equipo tenga opciones.

2. Zack Greinke y Shelby Miller. Cuando asaltas el mercado a la búsqueda de una pareja de pitchers titulares y te vuelves a casa con Greinke, el más pretendido de la camada, y con un traspaso por Miller, es que has hecho las cosas bien. Al menos, ponen en el mapa a la franquicia.

3. El nivel que tengan los secundarios. El año pasado un equipo, los Padres, intentaron ganar la agencia libre juntando a grandes figuras con otros de discutible capacidad. El resultado fue un desastre. Los Diamondbacks, en parte, tienen un esquema similar, y es un riesgo.

Lo mejor

1. La capacidad ofensiva de buena parte del ataque, la mitad del mismo más o menos.

2. No se consigue a una figura como Greinke todos los años. A disfrutarlo.

3. El potencial de Yasmany Tomas y David Peralta. Palabra clave: potencial.

Lo peor

1. La horrible pinta de buena parte del ataque, la mitad del mismo más o menos.

2. Han dado un enorme capital de promesas para hacer esta plantilla desequilibrada.

3. Siguen teniendo que ganar a Dodgers y Giants, que parecen superiores.

PEPE RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ / FERNANDO DÍAZ COBO

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