Dani Alves salva a Brasil de la derrota en el último suspiro

Paraguay dominaba hasta que quitó el pié del acelerador y permitió la remontada (2-2). Pésimo partido de los de Dunga, que están fuera de la zona de clasificación para 2018

Si las eliminatorias acabaran hoy, Brasil no estaría ni en zona de repesca para el Mundial de 2018.

Sin Neymar, que añade su extraordinario talento individual, el Brasil de Dunga es un equipo vulgar. Y el problema no es actual sino que se viene arrastrando desde hace algunos años.

La pentacampeona del mundo es la única selección que nunca se ha perdido un Mundial. Pero los tiempos son otros y esta canarinha ya no mete miedo ni impone respeto a nadie.

Cuando parecía que Brasil había tocado fondo con el 1-7 ante Alemania en la semifinal del Mundial 2014, el sexto puesto en la tabla clasificatoria para Rusia 2018 es un nuevo papelón.

Nunca en la historia del fútbol la emblemática camiseta amarilla fue tan maltratada. Y es difícil culpar a los futbolistas.

Willian, Douglas Costa, Miranda, Filipe Luis, Daniel Alves, Fernandinho, Jonas, Coutinho… Todos juegan en alto nivel en gigantes europeos.

Pero lo que se ve en el campo es un equipo sin cohesión táctica, sin solidez defensiva, sin líneas, sin transición, sin reducción de espacios. Once jugadores perdidos, que no saben qué hacer en la cancha, tirando pases largos y a la olla como su único recurso de creación de jugadas.

Pero Paraguay no tiene nada que ver con los problemas verde e amarelos. El seleccionado guaraní entró a la jornada tercero en la tabla, empatado con Brasil y Argentina con 8 puntos. El equipo de Ramón Ángel Díaz empató ante el líder Ecuador el jueves (2-2) y entró en el partido con la mentalidad puesta en pelear por una de las cuatro plazas y media para Rusia 2018.

Llevaba ganando 2-0 hasta los 32 minutos de la segunda parte, tuvo un penalti claro no pitado a su favor y no amplió el marcador sólo porque Alisson, nuevo fichaje de la Roma, hizo un partido impecable. El problema es que Paraguay quitó el pie del acelerador y permitió que Brasil, en los últimos 15 minutos, remontara el resultado (2-2). Un empate frustrante para el equipo guaraní, pero que tiene sabor a victoria para los de Dunga.

Ambos países siguen empatados en la tabla con 9 puntos, en la sexta y séptima posición de las eliminatorias. Ninguno estaría clasificado para el Mundial de Rusia 2018.

Paraguay entró al campo con una estrategia clara: insistir en los balones aéreos y presionar a la renovada defensa brasileña que no tenía a David Luiz, protagonista negativo del empate ante Uruguay. La fórmula funcionó y los locales dominaron casi todo el encuentro.

El partido comenzó mal para Paraguay, obligado a quemar su primera sustitución incluso antes de los 10 minutos. Roque Santa Cruz entró por Jorge Benítez, lesionado.

Pero no pasó mucho tiempo para que las oportunidades empezaran a surgir.

En el minuto 17, Ortiz recibió un centro de tiro libre desde la derecha y, de cabeza, finalizó raso y pegado al poste derecho brasileño. Alisson, con una parada felina, salvó lo que hubiera podido ser el primero de Paraguay.

La presión de Paraguay siguió con la misma receta y, dos minutos después, tras un córner desde la izquierda, Benítez centró para Gómez que, casi libre en el área chica, lanzó un misil que Alisson, con otra parada milagrosa, logró despejar para mantener su arco en cero.

Brasil creó su primera jugada de peligro en el minuto 17. Willian avanzó por la derecha y centró raso para Ricardo Oliveira, que finalizó de primera una bomba que explotó en el travesaño de Villar.

Con 30 minutos Paraguay ya tenía a su favor cinco saques de esquina y Brasil intentaba aguantar como podía en defensa a base de despejes. El equipo de Dunga, sin táctica y creatividad, fue incapaz de crear jugadas en el medio campo, totalmente dominado por el conjunto paraguayo.

Minuto 35 y la polémica. Miranda dominó un balón aéreo en el área claramente con el brazo izquierdo. Penalti escandaloso para Paraguay que el árbitro colombiano Wilmar Roldán decidió no señalar.

Era cuestión de tiempo para que los dueños de casa abrieran el marcador. Fue lo que pasó a falta de cinco minutos para el descanso. Edgar Benítez centró desde la banda izquierda para Lezcano, que finalizó de primera contra el suelo. El balón rebotó y engañó al portero Alisson. 1-0 para Paraguay.

El segundo de Paraguay se produjo nada más empezar la segunda parte, tras una jugada individual de Roque Santa Cruz, que tocó para Ortiz en el área. El mediapunta asistió a Benítez, que sacó Dani Alves de la jugada y, libre, fusiló la portería de Alisson.

A los 10 minutos Paraguay perdió su segundo jugador lesionado, Richard Ortiz, que cayó al suelo solo, quejándose de fuertes dolores en la rodilla.

Dunga quitó a Fernandinho y puso a Hulk, un delantero por un mediocentro: el cambio surtió efecto. En el minuto 33, el delantero del Zenit de San Petersburgo dominó un balón suelto ante la medialuna y disparó fuerte. Justo Villar no fue capaz de atrapar y rechazó a los pies de Ricardo Oliveira que, solo, finalizó con la portería vacía.

Brasil se lanzó desesperadamente al ataque buscando el empate, que llegó en el tiempo añadido.

Willian dominó por la banda derecha y tocó para Daniel Alves. Con una bella jugada individual, el lateral invadió el área en diagonal y finalizó raso junto al poste derecho de Justo Villar.

Con el empate, Dunga gana oxígeno en el mando de la canarinha y ahora tendrá un verano que será su prueba de fuego, con la Copa América Centenario en junio y los Juegos Olímpicos en agosto, para probar que es la persona adecuada para llevar a Brasil de vuelta por la senda del triunfo.

Fernando Kallás

FERNANDO KALLÁS – AS.COM

Compartir