Cadavid y Faríñez, figuras en el empate entre América y Millos

Jeison Medina anotó el gol de la igualdad de los ‘escarlatas’ (1-1). Santiago Montoya abrió la cuenta para los ‘Embajadores’, que llegaron a 34 puntos.

Se resistieron a renunciar a hacer circular el balón, pese al anegado terreno, como consecuencia de las fuertes lluvias que antecedieron el partido en el Pascual Guerrero. América y Millonarios lucharon y friccionaron el juego cuando correspondió, pero fueron mayores sus propuestas para buscar riesgo sin tener que apelar al ataque directo que se suponía la mejor alternativa.

Wuilker Fariñez fue el causante de la frustración de los americanos durante un primer tiempo en el que profundizaron por el carril central y también a través de la amplitud de banda. De esa manera, Aristeguieta, tras una asistencia por el centro, eludió al arquero de los ‘Embajadores’, definió de zurda y cuando el balón iba camino al gol, Rambal le negó el grito. Luego fue el golero venezolano quien se erigió en seguro de vida… contuvo un fuerte cabezazo de Segovia y uno más complejo de Aristeguieta, quien martilló a la base del palo izquierdo, hasta donde se estiró su compatriota. Los rojos también hicieron silbar el palo con un disparo de Misael Riascos.

Millonarios puso en funcionamiento la funcionalidad de sus intérpretes para sacudirse y buscar pisadas en el área de los locales. Cuando lo lograron, tras un centro que cruzaron desde la derecha, Silva finalizó en el segundo palo contra la humanidad del arquero Arled Cadavid, quien pese a que tuvo menos trabajo que su par de Millonarios, soportó inerme la caída de su puerta, cuando parecía que la experiencia de Jorge Luis Pinto se impondría a las primarias apariciones de Jerson González.

Los visitantes se recogieron en su campo, con buena relación entre líneas y le cedieron el balón a un América animoso que emocionó cuando buscó orificios en el bloque defensivo y sufrió cuando los de Pinto avanzaron con espacios y le propusieron duelos a los zagueros. Así, Santiago Montoya, quien luego se iría lesionado, tomó un balón que le lanzaron desde la izquierda, recibió en el balcón del área y cuando encaró al arquero, se la tocó y subió el primer gol al marcador (49′).

Héctor Fabio Grueso – As.com

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